Consejos para ahorrar: cocinar con la tapa puesta

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462-8Consejos para ahorrar: cocinar con la tapa puesta

Ya no solo por el grosor de las facturas del hogar, sino por reducir el consumo y utilizar nuestros dispositivos de la manera más eficiente y responsable, seguro que nos interesan algunos consejos para ahorrar en casa. Uno de los más sencillos, aunque cueste creerlo, es cocinar con la tapa puesta.

Existen ciertas cosas que podemos hacer sin apenas esfuerzo para ahorrar en gasto y consumo en casa. Uno de los momentos en el que más energía se pierde es precisamente el de la cocina, pero con algunos consejos para ahorrar y en concreto, aprender cómo cocinar con la tapa puesta llevaremos a cabo una elaboración de nuestros mejores platos responsable, y pensando en el medioambiente y en la factura.

Todas las cosas que en casa conllevan calor (la cocción, las estufas, el microondas, el horno, el calentador, etc.) son las que más energía consumen. En la cocina, se llevan la palma el tostar, freír, cocer, etc., aunque también la nevera realiza un gasto importante. La mayor parte de este consumo se puede reducir con unos sencillos consejos para ahorrar. Tomemos nota:

– Lo más obvio: si no vamos a utilizar determinados electrodomésticos, desenchufémoslos, puesto que en tan solo un mes habrá un descenso notable. Si, por ejemplo, en nuestro día a día estamos muy ocupados y no tenemos tiempo de hacernos grandes banquetes al horno, y tiramos más por la rapidez del microondas o la vitro, podemos desenchufarlo hasta la próxima vez que lo usemos. Y por supuesto, si nos vamos de viaje, no nos olvidemos de ir desconectándolos de la corriente, uno por uno, incluyendo, claro, la vitrocerámica.

– También debemos usar utensilios, a la hora de cocinar, que tengan las mismas dimensiones o superiores (o lo más ajustadas posibles) a los fogones de nuestra vitrocerámica, o en su defecto, el sistema que tengamos para cocinar. De esta manera, nos aseguraremos que no perdemos energía durante el tiempo en el que calentemos nuestra comida. Con esta sencilla acción, conseguiremos un ahorro de hasta el 25%.
– Por supuesto, cocinar con la tapa puesta es esencial para un mayor ahorro de energía, ya que, por ejemplo, la olla a presión reduce en un 50% la energía que necesitamos, puesto que acelera en mucho el proceso, al concentrar todo el calor.

Además, si cocinamos con el recipiente destapado, nos veremos obligados a estar constantemente vigilando que no se evapore la totalidad del agua, así como a reponerla en caso de que ésta disminuya notablemente. Cada vez que reponemos agua, estaremos “lavando” los alimentos dentro de la olla, por lo que irán perdiendo sabor y propiedades nutritivas. De esta manera, el ahorro no solo será energético, sino también de agua, y concentraremos los olores y los sabores en el alimento.

– Para elegir la tapa de nuestros utensilios, podremos decantarnos por aquéllas de acero, aunque las más recomendables son las de vidrio, ya que su carácter transparente permite ir vigilando la comida desde fuera sin tener que levantarla, y perder, por tanto, el calor conseguido.

– Sin embargo, en el caso de la olla, hemos de saber que no es aconsejable usar la tapa de la olla a presión si no estamos cocinando con presión, ya que, además de ser pesada, molesta e incómoda como para estar revisando la comida continuamente tapando y destapando, la goma de la tapa se puede estropear si no se usa para lo que está diseñada.

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